El coaching es un proceso de duración determinada y fundamentado en la petición expresa del cliente, que además tiene que querer el cambio, aceptar cuestionarse a sí mismo/a ( o ser cuestionado por el coach) y creer en los beneficios que le proporcionará el proceso.
El propósito de toda interacción de coaching es desarrollar la confianza del cliente en sí mismo (Whitmore). De ahí la importancia de conseguir pequeñas (o grandes) metas de cada sesión, y que el cliente sea consciente de que se ha logrado gracias a su propio esfuerzo. Reconocer tu éxito es una fuente interna de motivación.
Coaching es una forma de gestión de pensar y de comunicación, un modo de tratar a la gente y un modo de ser y estar.
