BENCHMARKING O EL MODELADO por Lola Sánchez

sábado 30 de octubre, 2010

En PNL (Programación Neurolingüistica), hay una herramienta conocida como modelado, que es un proceso de observación de las habilidades de alguien y aplicarlas a mi propia conducta para obtener mejores resultados. Es decir, observar con detenimiento a personas de éxito y ver si podemos desglosar y detallar su comportamiento para conocerlo y aprenderlo. El modelado se basa en que si se aprende el proceso de comportamiento de una persona excelente y lo aplico en mi mismo es posible acercarse a ese nivel de excelencia.

Algo así es el  Benchmarking , una palabra anglosajona que hemos adoptado para evitar su desagradable traducción: comparación de prácticas o prueba de comprobación.

En realidad, se trata de una técnica o herramienta de gestión que utilizada de forma continuada, nos permite evaluar comparativamente productos, servicios y procesos en las organizaciones mediante la identificación y adaptación. Se basa en tomar como referencia aspectos de nuestra competencia, y adaptarlos a nuestro negocio o empresa. No se trata de copiar y hacer lo mismo, sino de adaptar ciertos aspectos válidos.

Primero debemos estudiar a nuestros principales competidores, líderes del sector, recopilar toda información relevante sobre ellos, analizarla, e identificar o destacar los aspectos o estrategias que estén aplicando y que mejores resultados les estén dando.

Luego, esas estrategias que ha ellos les están funcionando muy bien, las adaptamos a nuestro negocio o profesión, sumándoles las mejoras oportunas, aspectos innovadores, nuestro saber hacer, y nuestro propio sello particular. Si a ellos les ha ido bien, con las modificaciones necesarias para nuestra organización, también puede funcionar para nosotros.

O no. Es una herramienta de doble filo. Si no lo practicamos con cautela y en base a una estrategia definida, nuestros equipos pueden llegar a pensar que infravaloramos su capacidad de innovación y creatividad dando más valor a lo que hacen otros. Y si no nos atrevemos a hacer cosas nuevas, tampoco obtendremos resultados diferentes. No existiría el Mac si Apple hubiera hecho lo mismo que IBM, ni muchos de los avances de los que actualmente disfrutamos serían posible de haber seguido al pie de la letra las indicaciones del benchmarking.

Sobre todo es una herramienta muy útil para recopilar información interesante. Y para ello lo vamos a utilizar hoy.

Según Actualidad Económica, las empresas más deseadas para trabajar en España en 2009 son Kimberly Clark, Telefónica, Banesto, Santander y Roche. A nivel internacional, las empresas donde la gente sueña con trabajar son Google, Microsoft, IBM, BMW e Intel. Fortune elabora su propia lista para USA, destacando a Google en primer lugar.

Pertenecen a diferentes sectores, con dispares intereses. En cambio todas ellas tienen algo en común que las hace muy deseables para quien busca empleo, comparten una serie de características que se valoran mucho hoy día: comparten, ante todo, una gran habilidad en

la gestión del talento, unas políticas de retribución competitivas, gran preocupación por la formación, un buen ambiente laboral, conciliación de trabajo y vida privada, proyectos de futuro, trabajos interesantes y además alientan el desarrollo personal y profesional.

¿No sería genial que nuestra organización pudiera estar entre esas listas? El talento excelente se dirige a estas empresas en busca de trabajo. Es una tendencia que se ha convertido en un hecho real. Las personas queremos ser tratadas como tal y que sea algo respetado, propiciado y desarrollado desde la organización en la que colaboramos. Ya casi desterrada la idea de tener una seguridad laboral a largo plazo, buscamos trabajos que nos permitan un avance profesional, un desarrollo de carrera, motivadores, donde mostrar nuestras habilidades y competencias, sin descuidar otras facetas personales.

¿Estamos ofreciendo algo de esto a nuestros equipos? ¿Esperamos a que el talento que tenemos en nuestras organizaciones se marche en busca de nuevas oportunidades? ¿Qué ofrecemos a nuestra gente además de un salario?

Siguiendo el esquema de aplicación del Benchmarking, podemos estudiar cómo se han desarrollado todas éstas acciones de gestión de personas en la organización, y analizar qué es lo que podemos aplicar, con las modificaciones correspondientes en nuestra empresa.

No vamos a imitar o espiar a nadie. Sólo conocer qué buenas prácticas de la competencia nos pueden aportar a nosotros valor añadido en ciertas áreas, especialmente con la gestión de personas.

Si nuestra empresa es una TIC, es posible que dentro de nuestras posibilidades, recursos, idiosincrasia propia, nuestros valores, visión y nuestra estrategia, podamos adoptar algunas ideas o comportamientos que a Google le han ido genial. Y aunque no es oro todo lo que reluce (este artículo de El País desmitifica parte del encanto de Planeta Google), siempre podemos aprender, tanto de las acciones que podríamos hacer como de las que nunca adoptaremos.

La gran pregunta es ¿qué podemos hacer para mejorar la satisfacción de las personas que trabajan en nuestra organización? Establecer un plan de acción adecuado y empezar con él, nos ayudará a motivar nuestros equipos, a que seamos más eficientes y eficaces, además de compartir una visión conjunta de futuro que nos permita avanzar a todos.

Os propongo un ejercicio interesante para trabajar este tema hoy en la news. No os lo perdáis.

Para los que queráis profundizar algo más en el Benchmarking, tenéis este capítulo del libro de David L. Goetsch y Stanley Davis, Introduction to Total Quality. Y además una serie de casos prácticos que os pueden ser de utilidad.

Espero que disfrutéis de la news!

Un saludo, y feliz mes.

Lola Sánchez

www.ideacoaching.es

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