En 2009, la atleta Marta Domínguez consiguió ser la número uno del mundo en los 3000 metros con obstáculos y, por segunda vez, ha recibido el Premio Reina Sofía a la mejor deportista del año. ¿Estos logros son sólo fruto de la suerte? Evidentemente, no. La clave de su éxito ha sido el entrenamiento duro y constante. Y aunque a muchos les gusta el atletismo, sólo unos pocos deciden entrenar con la convicción de que ganarán una medalla.
Marta Domínguez afirma que su próximo objetivo es el Europeo de Barcelona y a largo plazo espera llegar a la cita olímpica de Londres en 2012. Convicción, objetivos claros, disciplina... ese es el camino. No hay atajos.
